Descripción general del fenómeno de Raynaud
El fenómeno de Raynaud es una afección que hace que los vasos sanguíneos de las extremidades se vuelvan más angostos, lo cual disminuye la circulación sanguínea. Los “episodios” o “ataques” suelen afectar los dedos de las manos y los pies. En escasas ocasiones, los ataques se presentan en otras zonas como las orejas, la lengua o la nariz. Un ataque se suele presentar por la exposición a temperaturas frías o por estrés emocional.
Hay dos tipos de fenómeno de Raynaud: primario y secundario. El diagnóstico entre los dos tipos se determina más a menudo con una técnica llamada capilaroscopia del pliegue de la uña, con la que el médico observa la piel de la parte inferior de las uñas con un microscopio. Se desconoce la causa de la forma primaria, pero la forma secundaria está relacionada con otro problema de salud, sobre todo con las enfermedades autoinmunitarias como el lupus o la esclerodermia. La forma secundaria tiende a ser más grave y a necesitar un tratamiento más intensivo.
La mayoría de las personas mantienen los síntomas bajo control con cambios en el estilo de vida, como mantenerse calientes. Sin embargo, en las personas con casos graves, los ataques repetidos provocan llagas en la piel o gangrena (muerte y descomposición del tejido). El tratamiento depende de la gravedad de la afección y de si la forma es primaria o secundaria.
¿A quién le puede dar el fenómeno de Raynaud?
A cualquier persona le puede dar el fenómeno de Raynaud, pero algunas personas tienen más probabilidad de tenerlo que otras. Hay dos tipos de esta enfermedad y los factores de riesgo de cada uno son diferentes.
No se conoce la causa de la forma primaria del fenómeno de Raynaud, pero se ha relacionado con:
- El sexo de una persona. A las mujeres les da con más frecuencia que a los hombres.
- La edad. Suele presentarse en personas menores de 30 años y a menudo aparece en la adolescencia.
- Antecedentes familiares de fenómeno de Raynaud. Las personas con un familiar que tiene fenómeno de Raynaud tienen un riesgo mayor de presentarlo, lo cual indica una relación genética.
La forma secundaria del fenómeno de Raynaud se produce en combinación con otra enfermedad o una exposición ambiental. Los factores que se han relacionado con el fenómeno de Raynaud secundario son:
- Enfermedades. Entre las más frecuentes se encuentran el lupus, la esclerodermia, la miositis inflamatoria, la artritis reumatoide y el síndrome de Sjögren. Afecciones como determinados trastornos tiroideos, trastornos de la coagulación sanguínea y el síndrome del túnel carpiano también se han relacionado con la forma secundaria.
- Medicamentos. Los medicamentos usados para tratar la presión arterial alta, las migrañas o el trastorno por déficit de atención con hiperactividad pueden causar síntomas parecidos al fenómeno de Raynaud o empeorar el fenómeno de Raynaud preexistente.
- Exposiciones relacionadas con el trabajo. El uso repetido de maquinaria que vibra (como un martillo neumático) o la exposición a temperaturas frías o a determinados productos químicos. Los antecedentes de congelación pueden provocar lesiones en los nervios de los dedos de las manos y síntomas del fenómeno de Raynaud.
Tipos de fenómeno de Raynaud
Hay dos tipos de fenómeno de Raynaud.
- No se conoce la causa del fenómeno de Raynaud primario. Esta es la forma más frecuente de la enfermedad.
- El fenómeno de Raynaud secundario suele ser causado por algún otro problema de salud, por ejemplo, por una enfermedad reumática como el lupus o la esclerodermia. Los factores como la exposición a temperaturas frías o a determinados productos químicos también pueden estar relacionados con esta forma de la enfermedad. La forma secundaria es menos frecuente, pero suele ser más grave que la forma primaria debido al daño que se produce en los vasos sanguíneos.
Síntomas del fenómeno de Raynaud
El fenómeno de Raynaud ocurre cuando los episodios o “ataques” afectan a determinadas partes del cuerpo, sobre todo a los dedos de las manos y de los pies, lo cual hace que se enfríen, se entumezcan (se adormezcan) y cambien de color. La exposición a temperaturas frías es el factor desencadenante más frecuente. Esto puede ocurrir al sostener un vaso de agua helada con la mano o al sacar algo del congelador. Los cambios bruscos de temperatura ambiente, como al entrar en un supermercado con aire acondicionado en un día caluroso, pueden provocar un ataque.
El estrés emocional, el tabaquismo y el vapeo también pueden desencadenar los síntomas. Además de los dedos de las manos y de los pies, también pueden verse afectadas otras partes del cuerpo, como las orejas o la nariz.
Ataques de Raynaud. Un ataque característico de la enfermedad avanza de la siguiente manera:
- La piel de la parte afectada del cuerpo se pone pálida o blanca debido a la falta de circulación sanguínea.
- Después, la zona se pone azul y se siente fría y entumecida porque la sangre que permanece en el tejido se queda sin oxígeno.
- Por último, a medida que la persona entra en calor y vuelve la circulación, la zona se pone roja y puede hincharse, presentar hormigueo, ardor o palpitaciones.
Al principio, puede que solo se vea afectado un dedo de la mano o del pie; después, los síntomas se pueden desplazar a otros dedos. Los pulgares tienen menos probabilidad de verse afectados que los otros dedos. Un ataque puede durar unos minutos o unas horas, y el dolor relacionado con cada episodio puede variar.
Úlceras de la piel y gangrena. Las personas con fenómeno de Raynaud grave pueden tener llagas pequeñas dolorosas, sobre todo en las puntas de los dedos de las manos o de los pies. En muy pocos casos, un episodio prolongado (que dure días) de falta de oxígeno en los tejidos puede provocar gangrena (muerte celular y descomposición de los tejidos del cuerpo).
Para muchas personas, sobre todo para las que tienen la forma primaria del fenómeno de Raynaud, los síntomas son leves y no muy molestos. Las personas con la forma secundaria suelen tener síntomas más graves.
Causas del fenómeno de Raynaud
Los científicos no saben exactamente por qué algunas personas tienen el fenómeno de Raynaud, pero sí entienden cómo se presentan los ataques. Cuando una persona se expone a temperaturas frías, el cuerpo intenta frenar la pérdida de calor y conservar su temperatura. Para lograrlo, los vasos sanguíneos de la capa superficial de la piel se contraen (se estrechan) y desplazan la sangre de los vasos cercanos a la superficie a los más profundos del cuerpo.
En las personas con fenómeno de Raynaud, los vasos sanguíneos de las manos y los pies reaccionan al frío o al estrés, al estrecharse rápidamente y permanecer contraídos durante un largo período. Esto hace que la piel se ponga pálida o blanca y después azulada, a medida que la sangre que sigue en los vasos se va quedando sin oxígeno. Al final, cuando la persona se calienta y los vasos sanguíneos se vuelven a dilatar (se ensanchan), la piel se pone roja y puede presentar hormigueo o ardor.
Muchos factores, incluso las señales de los nervios y las hormonas, controlan la circulación sanguínea en la piel, y el fenómeno de Raynaud se presenta cuando hay alteraciones en este sistema complejo. El estrés emocional libera moléculas de señalización que provocan el estrechamiento de los vasos sanguíneos. Este es el motivo por el cual la ansiedad pueda desencadenar un ataque.
El fenómeno de Raynaud primario afecta a más mujeres que hombres, lo que indica que es probable que el estrógeno desempeñe una función en esta forma de la enfermedad. También es posible que los genes estén implicados. El riesgo de presentar la enfermedad es mayor en personas con un familiar que la tenga, pero aún no se han identificado en definitiva los factores genéticos específicos.
En el fenómeno de Raynaud secundario, el daño en los vasos sanguíneos provocado por determinadas enfermedades, como el lupus o la esclerodermia, o por exposiciones relacionadas con el empleo, está relacionado con la afección.
