¿Hay alguna prueba para el fenómeno de Raynaud?

No existe una sola prueba para diagnosticar el fenómeno de Raynaud. Por lo general, los médicos lo diagnostican según los síntomas. Su médico puede hacer lo siguiente:

  • Preguntarle su historia clínica.
  • Hacerle un examen físico.
  • Solicitar análisis de sangre y otras pruebas de laboratorio para ayudar a decidir qué tipo de afección tiene.

¿Cómo se trata el fenómeno de Raynaud?

La mayoría de las personas con el fenómeno de Raynaud pueden mantener sus síntomas bajo control si evitan el frío. En algunos casos, los medicamentos y la cirugía pueden ayudar.

A menudo, el fenómeno de Raynaud secundario necesita una terapia agresiva. Si tiene la forma secundaria, es posible que necesite tratamiento para una afección subyacente.

¿Quién puede tratar el fenómeno de Raynaud?

El fenómeno de Raynaud es tratado principalmente por:

  • Reumatólogos, que son médicos que se especializan en enfermedades de las articulaciones, los músculos y los huesos. Tratan el fenómeno de Raynaud porque a veces ocurre en combinación con enfermedades reumáticas, como el lupus.

Otros especialistas que pueden participar en su atención incluyen:

  • cardiólogos, que se especializan en el tratamiento de problemas cardíacos y vasculares;
  • dermatólogos, que se especializan en afecciones de la piel, el cabello y las uñas;
  • profesionales de la salud mental, que pueden ayudar a las personas a afrontar las dificultades en el hogar y en el trabajo que pueden surgir como consecuencia de sus afecciones médicas.
  • médicos de atención primaria, como médicos de cabecera o especialistas en medicina interna, que coordinan la atención entre los diferentes proveedores de atención médica y tratan otros problemas a medida que surgen.
  • cirujanos, incluidos los especialistas en manos, que pueden ser ortopedistas, cirujanos plásticos o cirujanos vasculares.

Cómo adaptarse al fenómeno de Raynaud

La mayoría de las personas pueden controlar el fenómeno de Raynaud si realizan cambios en el estilo de vida. Los siguientes consejos pueden reducir la cantidad y la gravedad de los ataques que tiene.

  • Es importante mantener calientes las manos y los pies, así como el resto del cuerpo.
    • Si hace frío afuera, trate de no salir.
    • Si hace frío y sale, abríguese y use varias capas de ropa. Asegúrese de usar un sombrero o una capucha. Considere el uso de guantes térmicos o calentadores de manos.
    • Protéjase las manos con guantes cuando manipule artículos fríos o congelados.
    • Lleve consigo un suéter o una chaqueta si va a algún lugar que pueda tener aire acondicionado.
  • Si fuma o vapea, hable con su médico para establecer un plan para dejar de fumar. La nicotina puede aumentar la posibilidad de un ataque.
  • Algunos medicamentos pueden provocar ataques, así que hable con su médico acerca de qué está tomando o antes de comenzar a tomar cualquier medicamento nuevo.
  • Si ocurre un ataque, coloque las manos o los pies en un lugar cálido, como en agua tibia (no caliente) o debajo de una almohadilla térmica (colcha eléctrica). También puede calentarse las manos girando los brazos como torbellino o colocándolas debajo de las axilas.
  • Debido a que el estrés puede provocar un ataque, es importante aprender a controlarlo. La meditación, la respiración profunda u otras técnicas de relajación pueden ayudar. Consulte con un profesional de la salud mental si todavía tiene altos niveles de estrés.

Recuerde visitar con regularidad a sus proveedores de atención médica y seguir sus recomendaciones.

Información relacionada

Ver/Descargar/Pedir Publicaciones