Diagnóstico de la artritis reactiva
No existe una prueba única que los médicos puedan usar para diagnosticar la artritis reactiva, pero los médicos pueden sospechar que una persona la padece si siente dolor en las articulaciones y si tuvo una infección en el tubo digestivo, las vías urinarias o los genitales en las últimas semanas.
Existen otros tipos de espondiloartritis, que pueden presentar síntomas parecidos y deberían ser descartados, entre ellos:
- artritis psoriásica,
- espondilitis anquilosante,
- artritis relacionada con la enfermedad inflamatoria intestinal,
- espondiloartritis indiferenciada (diversos síntomas no específicos de un tipo en particular).
A continuación, se describe el proceso que los médicos suelen usar para diagnosticar la afección.
Historial médico y examen físico
Durante el examen, el médico, por lo general hace lo siguiente:
- Le pregunta sobre sus síntomas y cuándo comenzaron, incluidos los síntomas de una infección reciente.
- Le revisa las articulaciones para detectar signos de sensibilidad o hinchazón y la superficie de la piel y mucosa para ver si tiene sarpullidos o úlceras.
- Le examina los ojos para detectar signos de inflamación.
Pruebas de laboratorio
El médico puede ordenar las siguientes pruebas.
- HLA-B27. Esta prueba de sangre tiene como objetivo detectar la presencia del marcador HLA-B27, un factor de riesgo genético de artritis reactiva. La presencia de este marcador indica que se padece artritis reactiva, pero no es concluyente. Es decir, las personas que obtienen un resultado negativo pueden tener artritis reactiva, y no todas las personas con resultado positivo la padecen.
- Cultivos bacterianos. Los cultivos de muestras fecales y de orina pueden revelar la existencia de bacterias que, con frecuencia, provocan la artritis reactiva. Sin embargo, un resultado negativo no es concluyente porque, en la mayoría de los casos, la infección ha mejorado para el momento en que aparecen los síntomas de artritis.
- Prueba de líquido articular (líquido sinovial). Esta prueba evalúa el nivel de inflamación de la articulación y permite descartar otras causas del dolor, como una infección de la articulación, u otras afecciones, como gota. El médico extraerá líquido de la articulación con una aguja y una jeringa, y lo enviará a un laboratorio para que lo analicen.
- Tasa de sedimentación eritrocítica y proteína-C reactiva. Estas pruebas de sangre permiten medir la inflamación, pero no son específicas para la artritis reactiva. Un resultado positivo en la prueba puede indicar cualquier trastorno inflamatorio. Un resultado negativo no descarta la artritis reactiva ya que estos marcadores no suelen estar elevados en la forma crónica de la afección.
Estudios de exploración por medio de imágenes
El médico puede ordenar las siguientes exploraciones:
- Radiografías: pueden revelar el estado de las articulaciones, incluidos signos de artritis reactiva, como inflamación de las articulaciones sacroilíacas, ubicadas en la región lumbar (espalda baja). También pueden ayudar a descartar otras causas del dolor articular. A menudo, las radiografías no detectan anomalías hasta que el proceso de la artritis reactiva está más avanzado.
- Ecografías, exploraciones por tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés) e imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés): estas técnicas de exploración por imágenes son útiles en especial para visualizar cambios en las articulaciones que se producen en las primeras etapas de la artritis reactiva.
Otras pruebas
Para descartar afecciones con síntomas parecidos, es posible que los médicos ordenen otros tipos de pruebas de sangre, como las siguientes:
- Pruebas de anticuerpos para el factor reumatoideo (FR) y antipéptido cíclico citrulinado (anti-CCP), que están asociados con la artritis reumatoide.
- Prueba de anticuerpos antinucleares (ANA), que están asociados con el lupus sistémico eritematoso (lupus).
Tratamiento de la artritis reactiva
La artritis reactiva no tiene cura, por lo que el objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas. Los médicos adaptan el tratamiento a los síntomas de cada persona. Su médico puede utilizar uno o más de los siguientes recursos:
Medicamentos
- Medicamentos antiinflamatorios y analgésicos de venta libre o recetados. Pueden ayudar a reducir el dolor y la hinchazón de las articulaciones.
- Corticoesteroides. Por lo general, se inyectan en las articulaciones afectadas, pero si tiene varias articulaciones comprometidas, su médico puede recetarlos por vía oral o intravenosa. Son medicamentos fuertes, por lo que los médicos suelen recetar la dosis más baja posible para conseguir el beneficio deseado. Es posible que deba aplicarse gotas para los ojos o cremas con corticoesteroides en el caso de que tenga síntomas en los ojos o la piel, respectivamente.
- Medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (DMARD, por sus siglas en inglés). Estos medicamentos inhiben el sistema inmunitario a nivel general y ayudan a bloquear la inflamación en las articulaciones y otros tejidos. Por lo general, los médicos solo los usan cuando los antiinflamatorios y los corticoesteroides no funcionan.
- Antibióticos. Los médicos pueden recetar antibióticos si hay indicios de una infección bacteriana en curso.
Fisioterapia
La fisioterapia puede ayudar a reducir el dolor y mejorar la función de las articulaciones. Un fisioterapeuta puede enseñar técnicas para fortalecer los músculos que rodean las articulaciones, a fin de brindar sostén y mejorar la flexibilidad articular.
¿Quién trata la artritis reactiva?
Para el diagnóstico y el tratamiento de la artritis reactiva suele necesitarse un trabajo en equipo, que incluye varios tipos de profesionales de la salud. Algunos de los profesionales que tratan la enfermedad son:
- Reumatólogos, que se especializan en la artritis y otras enfermedades de los huesos, las articulaciones y los músculos.
Otros especialistas que pueden participar en su atención son, por ejemplo:
- dermatólogos, que se especializan en afecciones de la piel, el cabello y las uñas;
- ginecólogos, que se especializan en el sistema reproductor femenino;
- profesionales de salud mental, que pueden ayudar a las personas a lidiar con las dificultades que las afecciones médicas pueden causar en el hogar y en el lugar de trabajo;
- terapeutas ocupacionales, que enseñan cómo proteger las articulaciones, reducir el dolor al mínimo, realizar actividades de la vida diaria y conservar la energía;
- oftalmólogos, que se especializan en el tratamiento de trastornos y enfermedades de los ojos;
- cirujanos ortopédicos, que tratan enfermedades óseas y articulares y realizan cirugías relacionadas;
- fisioterapeutas, que mejoran la calidad de vida con ejercicios indicados, terapia manual y educación del paciente;
- proveedores de atención primaria, como los médicos de familia o internistas, que coordinan la atención entre diferentes proveedores de atención médica y tratan otros problemas a medida que surgen;
- urólogos, que tratan enfermedades de las vías urinarias y del sistema reproductor masculino.
Cómo vivir con artritis reactiva
Hay cosas que puede hacer para sobrellevar la artritis reactiva, entre ellas se incluyen:
- Encontrar un equilibrio entre el descanso y el ejercicio. El ejercicio es importante para mantener los músculos sanos y fuertes, conservar la movilidad articular y mantener la flexibilidad. Consulte con su médico antes de iniciar una rutina de ejercicios.
- Usar terapias de calor y de frío para reducir el dolor en las articulaciones. La terapia de calor aumenta el flujo sanguíneo, la tolerancia al dolor y la flexibilidad. La terapia de frío entumece los nervios que rodean la articulación y esto alivia el dolor.
- Usar dispositivos de apoyo, como un bastón o un andador, que lo ayuden a desplazarse con seguridad y que disminuyan el dolor.
- Usar plantillas para zapatos o aparatos ortopédicos que ayuden a sostener la articulación y a reducir el dolor y la presión en la zona. Pueden resultarle útiles al estar de pie o al caminar.
- Visitar a un profesional de la salud mental si surgen problemas emocionales, ya que tener una afección dolorosa como la artritis reactiva puede ser difícil.
Asegúrese de visitar a sus proveedores de salud periódicamente y siga sus recomendaciones.
