Descripción general de la artritis psoriásica
La artritis psoriásica es una afección inflamatoria progresiva de las articulaciones y los lugares donde los tendones y los ligamentos se unen a los huesos (entesis). Ocurre cuando el sistema inmunitario, por razones que se desconocen, se vuelve hiperactivo y provoca inflamación, lo cual produce dolor e hinchazón. La mayoría de las personas que presentan artritis psoriásica ya tienen psoriasis (una enfermedad de la piel) cuando reciben el diagnóstico, pero un pequeño número de personas tiene dolor articular antes del sarpullido.
Los síntomas se manifiestan de diferentes maneras en diferentes personas, lo cual puede causar dificultad para diagnosticarla. Pero es importante que vea a su médico enseguida si aparecen síntomas articulares, dado que el tratamiento a tiempo está relacionado con mejores desenlaces y menor daño a causa de la enfermedad.
No hay cura para la artritis psoriásica, pero gracias a una mejor comprensión de la enfermedad, hay tratamientos que pueden retrasar su progreso, reducir el dolor y proteger las articulaciones.
¿A quién le puede dar artritis psoriásica?
A cualquier persona le puede dar artritis psoriásica, pero es más frecuente en los adultos, y afecta a los hombres y a las mujeres por igual. La gran mayoría de las personas que padecen esta enfermedad ya tienen psoriasis, y, en promedio, la artritis psoriásica se presenta aproximadamente entre 7 y 10 años después la aparición de los síntomas en la piel. Aunque no está claro a quién le puede dar la artritis psoriásica, la obesidad y tener psoriasis grave están relacionados con un riesgo más elevado de artritis en las personas con psoriasis. En ocasiones, episodios estresantes, traumatismos en las articulaciones o los huesos, o infecciones pueden desencadenar la enfermedad.
Síntomas de la artritis psoriásica
Los síntomas de la artritis psoriásica varían mucho de persona a persona. Pueden incluir los siguientes:
- Placas de piel escamosa e inflamada típicas de la psoriasis, a menudo en el cuero cabelludo, los codos o las rodillas.
- Rigidez, dolor e hinchazón en una o más articulaciones. Las articulaciones de la columna vertebral también pueden verse afectadas, lo que causa rigidez en el cuello, la región lumbar y las caderas. La rigidez articular suele ser peor por la mañana o después del descanso.
- Fatiga (sentir cansancio) frecuente o falta de energía.
- Dolor cuando se palpan (tocan) las entesis, zonas donde los tendones o los ligamentos se unen a los huesos. La parte posterior del talón y la planta del pie suelen resultar afectadas.
- Hinchazón dolorosa en forma de salchicha de un dedo entero de la mano o del pie.
- Cambios en las uñas, como uñas picadas o quebradizas. Las uñas también pueden separarse del lecho ungueal (de la uña).
- Inflamación ocular, especialmente, uveítis, una inflamación de la capa media del ojo. Esto puede causar dolor y enrojecimiento de los ojos, así como vista borrosa, y debe tratarse enseguida para evitar la pérdida de la vista.
- Algunas personas presentan enfermedad intestinal inflamatoria, que causa inflamación en el tubo digestivo.
Causa de la artritis psoriásica
La artritis psoriásica es una enfermedad inmunitaria, lo que significa que el sistema inmunitario sobreactúa y causa problemas. Los científicos no comprenden completamente por qué ocurren cambios en la actividad inmunitaria, pero saben que ciertos factores pueden activar el sistema inmunitario y causar la enfermedad. Estos factores incluyen:
- Genes: Muchas personas que tienen artritis psoriásica tienen antecedentes familiares de la enfermedad, y los investigadores han identificado algunos de los genes que desempeñan un papel.
- Entorno: Factores como obesidad, infecciones, lesiones o estrés pueden provocar la aparición de la enfermedad.
