Diagnóstico de la artritis psoriásica
Si bien no hay una prueba definitiva para la artritis psoriásica, su médico puede hacer lo siguiente para diagnosticarle la afección:
- Preguntarle si tiene antecedentes familiares de psoriasis o de artritis psoriásica.
- Hablar con usted sobre sus síntomas y hacerle un examen físico. Algunos signos significativos incluyen articulaciones hinchadas y sensibles, lesiones cutáneas psoriásicas y cambios en las uñas.
- Examinarle la piel para ver si tiene señales de psoriasis, en caso de que nunca le hayan diagnosticado la afección.
- Tomar una muestra de sangre para ver si tiene otras afecciones, como artritis reumatoide.
- Solicitar pruebas de diagnóstico por imágenes, como radiografías, ecografías o imágenes por resonancia magnética (IRM), las cuales pueden revelar cambios en las articulaciones, las entesis o la columna vertebral.
Tratamiento de la artritis psoriásica
El tratamiento de la artritis psoriásica sigue mejorando, lo cual puede dar alivio de los síntomas a muchas personas y mejorar su calidad de vida. Su plan de tratamiento depende del patrón de los síntomas y de su gravedad. Usted podría tener que probar diferentes medicamentos hasta encontrar el que le dé resultado, o usar una combinación de estos.
Las formas leves de la enfermedad pueden tratarse con los siguientes medicamentos:
- Antiinflamatorios y analgésicos de venta libre, que pueden ayudar a tratar el dolor y la hinchazón.
- Inyecciones de corticoesteroides en las articulaciones afectadas. Ya que estos son medicamentos antiinflamatorios potentes, su médico le recetará la dosis más baja posible que logre alcanzar el beneficio deseado.
Las formas más persistentes o graves de la enfermedad pueden tratarse con los siguientes métodos:
- Antirreumáticos modificadores de la enfermedad (DMARD, por sus siglas en inglés), que son tratamientos por vía oral que inhiben el sistema inmunitario a nivel amplio y que ayudan a reducir los signos y los síntomas de la enfermedad.
- Terapias biológicas y tratamientos “dirigidos” por vía oral, que actúan sobre mensajes inmunitarios específicos e interrumpen la señal, con lo cual ayudan a reducir o detener la inflamación y prevenir daño adicional.
¿Quién puede tratar la artritis psoriásica?
Los proveedores de atención médica que tratan la artritis psoriásica incluyen los siguientes:
- reumatólogos, que se especializan en la artritis, incluida la artritis psoriásica, así como otras enfermedades de los huesos, las articulaciones y los músculos;
- dermatólogos, que se especializan en afecciones de la piel, el cabello y las uñas;
- fisiatras (especialistas en rehabilitación) que supervisan los programas de ejercicio;
- terapeutas ocupacionales, que enseñan formas de proteger las articulaciones, aliviar el dolor, realizar actividades de la vida diaria y conservar energía;
- fisioterapeutas, que ayudan a mejorar el funcionamiento de las articulaciones;
- proveedores de atención primaria, incluidos los médicos de cabecera, los internistas y los pediatras, que tratan los problemas a medida que surgen y coordinan los cuidados entre los diferentes proveedores de atención médica especializados;
- dietistas, que enseñan sobre nutrición y cómo mantener un peso saludable.
Cómo adaptarse a la artritis psoriásica
Tener artritis psoriásica puede afectar su vida diaria, pero hay maneras de reducir sus consecuencias. Además de ir al médico en forma regular, estas son algunas cosas que puede probar para ayudar a tratar los síntomas:
- Si fuma, hable con su médico para elaborar un plan para dejar de hacerlo. Algunos estudios han demostrado que mientras más fuma una persona, peores tienden a ser los síntomas.
- Alcance y mantenga un peso saludable. Esto supondrá menor carga o presión en las articulaciones y puede ayudarle a responder mejor a los medicamentos.
- Pruebe diferentes programas de ejercicio y encuentre el que más le convenga. Las actividades de bajo impacto como caminar, montar en bicicleta, nadar, hacer yoga o tai chi pueden ser particularmente útiles. Hable con su médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios.
- Protéjase las articulaciones, por ejemplo, empujando una puerta con todo el cuerpo para abrirla en vez de usar solo los dedos.
- Busque apoyo para afrontar los efectos emocionales y mentales de la artritis psoriásica. Considere unirse a un grupo de apoyo o buscar consejería, lo cual puede ayudarle a aprender más sobre cómo lidiar con la enfermedad y vivir con esta.
Participar activamente en el cuidado de la artritis psoriática puede ayudarle a adquirir confianza sobre su capacidad para realizar actividades de la vida diaria, lo que le permitirá llevar una vida plena, activa e independiente.
