Diagnóstico de la artritis idiopática juvenil
No existe ninguna prueba específica que los médicos puedan usar para diagnosticar la artritis idiopática juvenil. Sin embargo, pueden sospechar que un niño tiene la enfermedad si es menor de 16 años y presenta dolor, rigidez o hinchazón de las articulaciones, que no tiene causa aparente y que haya durado al menos seis semanas. Los médicos suelen diagnosticar esta enfermedad al descartar otras afecciones que tienen características parecidas.
El proceso que los médicos usan incluye lo siguiente.
Antecedentes médicos y examen físico
Por lo general, durante la evaluación física, el médico hará lo siguiente:
- Preguntar sobre los síntomas de su hijo y cuándo comenzaron. Quizás también quiera conocer su historial familiar, ya que las enfermedades autoinmunitarias como esta podrían ser hereditarias.
- Evaluar las articulaciones y la piel de su hijo.
- Observar los movimientos de su hijo en busca de indicios de problemas para caminar, subirse a la mesa de exploración, mover el cuello o levantar o cerrar las manos.
- Proyectar una luz pequeña en los ojos de su hijo para buscar problemas oculares que pueden ser ocasionados por la uveítis (inflamación de la parte media del ojo), como glaucoma o cataratas.
- Evaluar los ganglios linfáticos y el abdomen en busca de indicios de inflamación o sensibilidad.
Pruebas de laboratorio
El médico puede pedir análisis de sangre para lo siguiente:
- Velocidad de sedimentación globular (VSG) y proteína C-reactiva (CRP). Estos análisis de sangre son medidas de la inflamación, también conocidas como marcadores de inflamación (marcadores inflamatorios). Estos marcadores suelen estar elevados en los niños con artritis idiopática juvenil sistémica y también pueden estarlo en niños con otras formas de la enfermedad. Sin embargo, no son específicos de esta enfermedad y también pueden estar elevados por un motivo no relacionado, como una infección. En los casos en los que los marcadores de inflamación están elevados debido a la enfermedad, los médicos pueden usar estas pruebas para evaluar si los tratamientos están funcionando.
- Autoanticuerpos. Los anticuerpos son moléculas que el sistema inmunitario produce, por ejemplo, en respuesta a las infecciones. Los autoanticuerpos son anticuerpos dirigidos contra las propias células y tejidos de la persona. Los autoanticuerpos que se pueden encontrar en niños con artritis idiopática juvenil son los siguientes:
- Anticuerpos antinucleares (ANA). El ANA, un autoanticuerpo dirigido contra sustancias del núcleo celular, se encuentra en muchos niños con artritis idiopática juvenil, pero los niños que no tienen esta enfermedad también pueden dar positivo en esta prueba. Los que dan positivo en la prueba de ANA tienen un riesgo mayor de presentar inflamación del ojo y necesitan un seguimiento más frecuente con un oftalmólogo.
- Factor reumatoideo (FR) y anticuerpos antipéptidos cíclicos citrulinados (anti-PCC). Rara vez, se detectan estos autoanticuerpos en niños con artritis idiopática juvenil, pero cuando están presentes, suelen corresponder a un diagnóstico de artritis idiopática juvenil poliarticular con factor reumatoideo.
- Antígeno leucocitario humano B27. El gen HLA-B27es un factor de riesgo de la artritis idiopática juvenil relacionada con la entesitis. Sin embargo, algunos niños que tienen esta enfermedad dan negativo en la prueba del HLA-B27, y no todos los que dan positivo la tienen o la tendrán.
- Otras pruebas de laboratorio. Los médicos también pueden pedir una serie de análisis básicos de laboratorio, como pruebas funcionales del hígado y los riñones, así como un hemograma o conteo sanguíneo completo (CSC). Con el hemograma se puede saber si su hijo tiene anemia (concentraciones bajas de glóbulos rojos), lo cual puede darse en personas con artritis idiopática juvenil sistémica u otros trastornos inflamatorios crónicos.
Estudios por imágenes
El médico puede pedir lo siguiente:
- Radiografías, que utilizan una cantidad pequeña de radiación para evaluar la estructura de los huesos. Suelen ser el primer tipo de estudio por imagen que solicita el médico porque ayudan a descartar otras causas de dolor de las articulaciones, como una fractura, una infección o un tumor. A medida que la artritis idiopática juvenil progresa, las radiografías pueden mostrar si hay daños en la articulación.
- Ecografías, que se basan en ondas de sonido de alta frecuencia y son una forma no invasiva de visualizar las articulaciones sin utilizar radiación. A diferencia de las radiografías, las ecografías pueden detectar líquido e inflamación, que suelen presentarse antes de que se pueda observar algún daño en las radiografías.
- Imágenes por resonancia magnética (conocidas en inglés como MRI), que son una herramienta muy sensible para visualizar las articulaciones. En las resonancias magnéticas, se usan imanes de gran tamaño para crear imágenes tridimensionales detalladas de las articulaciones, incluso de la inflamación, el cartílago y el hueso.
Con el proceso de diagnóstico se determinará si su hijo tiene artritis idiopática juvenil y, de ser así, se identificará qué tipo de la enfermedad. También se obtiene información que ayuda a los médicos a definir un mejor tratamiento para la enfermedad.
Tratamiento de la artritis idiopática juvenil
Los objetivos del tratamiento son:
- controlar la inflamación;
- disminuir el dolor y la rigidez;
- prevenir daños en las articulaciones y los órganos;
- conservar y mejorar el funcionamiento de las articulaciones;
- promover el crecimiento y el desarrollo físico, emocional y social;
- lograr la remisión (poca o ninguna actividad o síntomas de la enfermedad);
- permitir la plena participación en las actividades usuales de la vida diaria (por ejemplo, en la escuela, el trabajo, los deportes, la vida social o familiar).
Para lograr estos objetivos, la mayoría de los niños con artritis idiopática juvenil necesitan una combinación de medicamentos y un estilo de vida saludable, que incluya una alimentación equilibrada y ejercicio. El plan de tratamiento específico dependerá de la edad del niño, del tipo que tenga y de otros factores, como la gravedad de la enfermedad. En general, los médicos tratan la artritis idiopática juvenil de forma agresiva al principio, y luego disminuyen los medicamentos de forma gradual una vez lograda la remisión.
Medicamentos
Los tipos de medicamentos que se le pueden recetar a su hijo incluyen los siguientes:
- Medicamentos antinflamatorios y para el dolor (analgésicos). Estos ayudan a aliviar el dolor y la hinchazón de la inflamación. El médico los suele recetar, pero también se pueden comprar algunos sin receta.
- Medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad. Estos medicamentos de administración oral inhiben el sistema inmunitario de forma general, lo cual ayuda a prevenir la progresión de la enfermedad y salvar las articulaciones de daños permanentes. Según el medicamento usado, se pueden tomar por vía oral o administrarse como inyecciones debajo de la piel. A veces se combinan estos medicamentos con los modificadores de la respuesta biológica.
- Modificadores de la respuesta biológica. Al inhibir las señales inmunitarias específicas que causan inflamación, los modificadores de la respuesta biológica ayudan a prevenir la progresión de la artritis idiopática juvenil, lograr la remisión y proteger contra los daños permanentes. Según el medicamento usado, se pueden administrar en forma de inyecciones debajo de la piel o por vía intravenosa. Estos medicamentos se combinan a veces con los medicamentos antirreumáticos modificadores de la enfermedad de uso oral. Cuando los médicos recetan esta clase de medicamentos, suelen ser los inhibidores del TNF-α, de la IL-1 o de la IL-6, moléculas que se sabe que favorecen la inflamación en la artritis idiopática juvenil.
- Corticoesteroides. Cuando se inyectan en una articulación afectada, estos medicamentos potentes que combaten la inflamación suelen dar un alivio rápido, aunque no siempre duradero. En determinadas situaciones, se administran por vía oral o en los ojos, o por vía intravenosa, sobre todo para la artritis idiopática juvenil sistémica y, de vez en cuando, para aliviar los síntomas graves de otros tipos de artritis idiopática juvenil. Como son medicamentos potentes con muchos efectos secundarios posibles, los médicos suelen recetar la dosis más baja de corticoesteroides necesaria y la reducen de forma gradual lo antes posible.
Fisioterapia
La fisioterapia puede ser una parte importante del tratamiento de la artritis idiopática juvenil. El médico le puede recomendar fisioterapia para ayudar a:
- aliviar el dolor;
- mejorar y mantener la amplitud de movimiento de las articulaciones afectadas;
- fortalecer los músculos;
- evitar lesiones deportivas o de otras actividades físicas.
Un fisioterapeuta también puede enseñar técnicas para disminuir el dolor y crear un programa de ejercicios en casa para su hijo o hija.
Seguimiento habitual y atención continua
Recibir atención médica con regularidad es importante porque el médico puede:
- Vigilar la eficacia del tratamiento.
- Ajustar el tratamiento según sea necesario. Si un medicamento no funciona bien o tiene efectos secundarios, el médico puede probar una dosis diferente, un medicamento distinto o una combinación de medicamentos. Si el tratamiento está funcionando muy bien y la enfermedad está bien controlada, el médico puede hablar sobre las opciones para disminuir o suspender los medicamentos de forma gradual.
¿Quién puede tratar la artritis idiopática juvenil?
El tratamiento de la artritis idiopática juvenil suele requerir un enfoque de trabajo en equipo que incluye una variedad de proveedores de atención médica.
Los principales encargados del tratamiento son los:
- reumatólogos pediatras, que se especializan en tratar la artritis y otras enfermedades infantiles que afectan a las articulaciones, los huesos, los músculos y el sistema inmunitario.
Otros miembros del equipo de atención médica de su hijo pueden ser:
- profesionales de la salud mental, que ayudan a los niños a enfrentar las dificultades en el hogar y en la escuela que se deben a su afección médica;
- terapeutas ocupacionales, que enseñan formas de proteger las articulaciones, aliviar el dolor lo más posible, realizar actividades de la vida diaria y conservar energía;
- oftalmólogos, que diagnostican y tratan las enfermedades de los ojos;
- ortopedistas, que se especializan en el tratamiento y la cirugía de enfermedades o lesiones de los huesos y las articulaciones;
- pediatras, que ofrecen la atención médica de rutina a los niños;
- fisioterapeutas, que ayudan a mejorar el funcionamiento de las articulaciones;
- enfermeros especializados en reumatología, que podrían ser el punto de contacto principal con el consultorio del médico sobre citas, pruebas, medicamentos e indicaciones;
- trabajadores sociales, que pueden ayudar a su hijo y a su familia a enfrentar los cambios de estilo de vida ocasionados por la artritis. Un trabajador social puede ayudarle a encontrar recursos y a coordinar con el personal de la escuela de su hijo para abordar cualquier problema que surja.
Cómo adaptarse a la artritis idiopática juvenil
Esta es una enfermedad que afecta a toda la familia y todos sus miembros deben hacer frente a sus retos especiales. La artritis idiopática juvenil puede limitar la participación de su hijo en actividades sociales y extracurriculares y dificultar las tareas escolares. No obstante, es importante tratar a su hijo de la forma más normal y natural posible.
Ciertas actividades ayudan a mejorar la capacidad de los niños para desempeñarse por sí solos y mantener una actitud positiva. Estas incluyen:
- Llevar un control de la atención médica. Asegúrese de que su hijo reciba la atención médica adecuada y de que tanto usted como su hijo sigan las indicaciones del médico. Aprenda lo más que pueda acerca de la enfermedad y su tratamiento. Hay muchas opciones de tratamiento y, ya que la artritis idiopática juvenil es diferente en cada niño, lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. Si los medicamentos recetados no alivian los síntomas o si provocan efectos secundarios desagradables, usted y su hijo deben hablar con el médico sobre otras opciones. Sería útil llevar un registro diario de los síntomas de su hijo y de los efectos secundarios de los medicamentos. Estar preparado para las citas médicas ayuda a disminuir la ansiedad relacionada con estas.
- Mantener un equilibrio entre los momentos de descanso y el ejercicio. Su hijo debe descansar más cuando la artritis idiopática juvenil esté activa y hacer más ejercicio cuando no lo esté. El reposo ayuda a disminuir la inflamación activa de las articulaciones, el dolor y el agotamiento. En general, tomar descansos más cortos de vez en cuando es más beneficioso que pasar períodos prolongados en la cama. Durante los períodos sin síntomas, muchos médicos alientan la participación en deportes de equipo y otras actividades físicas que ayudan a mantener la fuerza de los músculos, la movilidad de las articulaciones y la flexibilidad, a la vez que ofrecen interacciones sociales con otros niños. La natación es muy beneficiosa porque se usan muchos músculos y articulaciones sin poner estrés en estas. El ejercicio también ayuda a:
- mejorar el sueño,
- disminuir el dolor,
- mantener una actitud positiva,
- mantener un peso saludable.
Hable con el proveedor de atención médica de su hijo antes de que comience un programa de ejercicio.
- Cuidar de las articulaciones. El uso de compresas frías ayuda a disminuir la hinchazón y a adormecer las articulaciones adoloridas, mientras que los tratamientos con calor, como las duchas calientes o las almohadillas térmicas, funcionan mejor para las articulaciones y los músculos rígidos. Llevar puesta una férula o tablilla (un pedazo de material duro que, por lo general, está envuelto en tela) por poco tiempo alrededor de una articulación adolorida puede disminuir el dolor y la hinchazón. Hable con el médico de su hijo o con un fisioterapeuta o terapeuta ocupacional antes de usar una férula o tablilla.
- Colaborar con la escuela de su hijo. Ayude a la escuela de su hijo a crear un plan de lecciones adecuado, y eduque al maestro y a los compañeros de clase de su hijo sobre la artritis idiopática juvenil. Algunos niños con formas graves de la enfermedad se ausentan de la escuela durante períodos prolongados y necesitan que el maestro les envíe tareas a casa. Algunos cambios menores, como tener un juego adicional de libros o salir de la clase unos minutos antes para llegar a tiempo a la siguiente, pueden ser útiles. Con la atención adecuada, la mayoría de los niños avanzan de forma normal en la escuela.
- Fomentar una alimentación saludable. No se ha comprobado que una alimentación especial ayude a tratar a esta enfermedad, pero una alimentación saludable y equilibrada es importante para mantener la salud en general. Limitar el consumo de los alimentos procesados y la comida chatarra también puede ser beneficioso.
- Ayudar a su hijo a sobrellevar el estrés. Las personas jóvenes con enfermedades crónicas como la artritis idiopática juvenil tienen un riesgo mayor de tener problemas emocionales o de salud mental, como ansiedad o depresión. Contar con una red de apoyo sólida de amigos y familiares puede ayudar a una persona joven en los momentos difíciles. Las siguientes son algunas formas de sobrellevar el estrés:
- hacer ejercicios de relajación, distracción o visualización;
- mantenerse físicamente activo;
- pedir ayuda de un profesional de la salud mental;
- unirse a un grupo de apoyo para niños con artritis idiopática juvenil.
