Diagnóstico de las lesiones deportivas
Para diagnosticar una lesión deportiva, su médico probablemente haga lo siguiente:
- Preguntará sobre la lesión y cómo ocurrió.
- Hará preguntas sobre cualquier actividad recreativa u ocupacional que haga y si recientemente cambió el nivel de intensidad de estas actividades.
- Realizará un examen físico completo del área lesionada.
- Solicitará pruebas de diagnóstico por imagen como radiografías o imágenes por resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés) para evaluar los huesos y los tejidos blandos.
Tratamiento de las lesiones deportivas
Usted no debería tratar de continuar una actividad y soportar el dolor de una lesión, sin importar si es una lesión aguda o una lesión por uso excesivo. Cuando sienta dolor al hacer un movimiento o una actividad en particular, debe detenerse de inmediato. Continuar con la actividad puede causar mayor daño.
Los objetivos del tratamiento para una lesión deportiva son la recuperación de la parte lesionada del cuerpo y la prevención de futuras lesiones.
Tratamiento de lesiones graves
Usted debería ver a un proveedor de atención médica si tiene síntomas de una lesión grave. Estos síntomas incluyen:
- dolor intenso, hinchazón o moretones;
- dolor e hinchazón que no se han ido después de un par de días;
- no poder tolerar peso alguno en el área lesionada;
- una deformidad evidente.
El tratamiento para las lesiones graves puede incluir:
- Inmovilización. La inmovilización inmediata es un tratamiento habitual para las lesiones musculoesqueléticas deportivas, y un entrenador deportivo o un socorrista pueden hacerla. La inmovilización limita el movimiento del área lesionada; reduce el dolor, la hinchazón y los espasmos musculares; y ayuda a que comience el proceso de sanación. La mayoría de las personas solo necesitan inmovilización por un tiempo limitado. Algunos métodos de inmovilización son:
- cabestrillos, para inmovilizar la parte superior del cuerpo, incluidos los brazos y los hombros;
- férulas, aparatos ortopédicos y yesos, para sostener y proteger los huesos y los tejidos blandos lesionados. La mayoría de las veces se usan férulas y aparatos ortopédicos, pero si se requiere limitar de manera extrema el movimiento, podría ser necesario usar un yeso.
- Cirugía. En algunos casos es necesario operar para reparar tejidos conectivos desgarrados o volver a alinear los huesos fracturados. La mayoría de las lesiones musculoesqueléticas deportivas no requieren cirugía.
Tratamiento de lesiones menores
Si no tiene síntomas de una lesión grave, es probable que pueda tratar la lesión en casa, al menos al principio. Si el dolor u otros síntomas persisten o empeoran, debe consultar con un proveedor de atención médica. Use el método HICER para aliviar el dolor y la inflamación y acelerar la recuperación:
- Hielo. Aplique una compresa de hielo al área lesionada por 20 minutos a la vez, de cuatro a ocho veces al día. Use una compresa fría, una bolsa de hielo o una bolsa de plástico que contenga hielo triturado y que esté envuelta con una toalla. Para evitar una lesión por frío y congelación, no aplique el hielo por más de 20 minutos. Es importante que no use calor inmediatamente después de una lesión. El calor tiende a aumentar la inflamación y la hinchazón. Puede usar calor luego para aliviar la tensión muscular y alentar la relajación. Él calor debe usarse 72 horas después de la lesión, no antes.
- Compresión. Mantener la presión sobre el área lesionada puede ayudar a reducir la hinchazón. Un vendaje elástico funciona bien, pero no envuelva el área afectada de manera tan apretada que interrumpa la circulación.
- Elevación. Si es posible, mantenga el tobillo, la rodilla, la muñeca o el codo lesionado elevado sobre una almohada, por encima del nivel del corazón, para ayudar a disminuir la hinchazón.
- Reposo. Limite las actividades que impliquen el uso del área lesionada por al menos uno o dos días. Trate de evitar poner o cargar peso sobre la articulación o extremidad lesionada y evite usarla.
Otros tratamientos pueden incluir medicamentos antiinflamatorios de venta libre y, en algunos casos menos frecuentes, medicamentos que puedan ayudar a tratar el dolor y la hinchazón.
Rehabilitación
Después de que la lesión haya sanado, es posible que deba completar un programa de rehabilitación antes de volver a la actividad que causó la lesión. Un fisioterapeuta o un fisiatra hará un plan con el objetivo de recuperar la fuerza y el rango de movimiento de la parte del cuerpo lesionada y aliviar cualquier dolor que continúe. La mayoría de los planes de rehabilitación incluyen ejercicios que puede hacer en su casa, además de los que se hacen en el consultorio del terapeuta. El terapeuta también puede tratar el área lesionada con frío, calor, ultrasonido, ejercicios acuáticos o masajes. Un programa de rehabilitación puede ayudarle a volver a su nivel anterior de actividad y reducir la probabilidad de volver a lesionarse.
¿Quién trata las lesiones deportivas?
Por lo general, al principio son los médicos de emergencia (que en caso de lesiones graves atienden a los pacientes en las salas de emergencia) quienes examinan y tratan las lesiones deportivas.
También es posible que consulte con uno de los siguientes profesionales de la salud:
- Proveedores de atención primaria, entre ellos, médicos de cabecera, internistas y pediatras, que tratan los problemas a medida que surgen y coordinan la atención entre los diferentes especialistas (cuando las lesiones no son graves). Es posible que estos profesionales hayan recibido capacitación adicional en el tratamiento no quirúrgico de las lesiones deportivas.
- Traumatólogos, o cirujanos ortopédicos, que son médicos que se especializan en el diagnóstico y el tratamiento de lesiones a los huesos, las articulaciones, los ligamentos, los tendones, los músculos y los nervios. Muchos traumatólogos pueden haber recibido capacitación adicional en medicina deportiva.
- Especialistas en el tratamiento del dolor, que son médicos que están capacitados en la evaluación y el tratamiento del dolor.
- Fisiatras, que son médicos que se especializan en el tratamiento no quirúrgico de los problemas musculoesqueléticos y pueden elaborar un plan de atención, que incluya la rehabilitación.
- Fisioterapeutas que pueden ayudarle a:
- elaborar un programa de rehabilitación;
- fortalecer de músculos y articulaciones;
- prevenir lesiones adicionales.
- Especialistas en medicina deportiva, los cuales son especialistas que trabajan con deportistas y otras personas con lesiones musculoesqueléticas.
Cómo adaptarse a una lesión deportiva
La mayoría de las lesiones responden bien al tratamiento y la rehabilitación, lo que permite que las personas vuelvan a sus actividades normales. Pero si el dolor continúa, busque ayuda. Su proveedor de atención primaria puede tratar la mayoría de los problemas relacionados con lesiones y puede referirlo a un traumatólogo o especialista en medicina deportiva.
Una vez que la lesión sane, es importante continuar haciendo algún tipo de ejercicio en forma regular.
- Tome algunas medidas sencillas para evitar lesionarse, como elegir una actividad adecuada para su nivel de condición física y aumentar lentamente la intensidad, así como usar el equipo y la técnica adecuados.
- Aprenda a detectar las lesiones desde el principio y cómo tratar las lesiones menores en casa.
- Busque atención médica cuando la necesite.
Al seguir estos pasos, puede obtener los beneficios del ejercicio regular para la salud mientras reduce la probabilidad de una lesión grave.
