¿Hay alguna prueba para la escoliosis?

Debido a que la mayoría de los niños y adolescentes no tienen síntomas, es posible que los médicos diagnostiquen la escoliosis durante un examen de rutina. El médico de su hijo puede diagnosticarla:

  • al estudiar el historial médico y familiar,
  • al realizar un examen físico,
  • al tomar radiografías.

¿Cómo se trata la escoliosis?

Si su hijo o hija tiene escoliosis, su médico puede recomendar los siguientes tratamientos:

  • Observación. Si la curvatura es leve y su hijo o hija aún está creciendo, el médico puede recomendar la revisión de la columna vertebral varias veces al año.
  • Uso de un corsé ortopédico (braguero). Si la curvatura es moderada y el niño o adolescente aún está creciendo, el médico puede recomendarle que use un aparato ortopédico para evitar que la curvatura empeore.
  • Cirugía. Si el niño o adolescente todavía está creciendo y la escoliosis continúa avanzando, el médico puede recomendarle un procedimiento quirúrgico. El tipo de cirugía depende de la ubicación y la gravedad de la curva.
  • Fisioterapia. El médico puede recomendar fisioterapia para ayudar a que los músculos se fortalezcan.

¿Quién puede tratar la escoliosis?

Los siguientes proveedores de atención médica pueden tratar la escoliosis en los niños y los adolescentes:

  • Ortopedas (u ortopedistas), que se especializan en el tratamiento y la cirugía de enfermedades o lesiones de los huesos y las articulaciones;
  • pediatras, que diagnostican y tratan a los niños;
  • fisioterapeutas, que enseñan formas de desarrollar la fuerza muscular;
  • proveedores de atención primaria, como los médicos de familia o de cabecera.

Cómo adaptarse a la escoliosis

Los siguientes consejos pueden ayudar a su niño o adolescente a vivir con escoliosis:

  • El ejercicio regular ayuda a su niño o adolescente a mantenerse en buena forma física y ayuda a fortalecer los músculos. Hable con el médico de su hijo acerca de su participación en deportes y otras actividades.
  • Si su niño o adolescente usa un corsé ortopédico, puede sentirse cohibido o avergonzado. Si su niño o adolescente se rehúsa a usar su corsé, hable con el médico sobre otras opciones ortopédicas o de tratamiento.
  • Contemple la posibilidad de integrarse a una comunidad o un grupo de apoyo en línea sobre la escoliosis. Esto puede ayudar a que usted y su hijo sobrelleven la escoliosis y su tratamiento.