Descripción general del pénfigo
El pénfigo es una enfermedad que causa ampollas en la piel y el interior de la boca, la nariz, la garganta, los ojos y los genitales. Esta enfermedad es poco frecuente en los Estados Unidos.
El pénfigo es una enfermedad autoinmunitaria en la cual el sistema inmunitario ataca por error las células de la capa superior de la piel (epidermis) y las mucosas. Las personas con esta enfermedad producen anticuerpos contra las desmogleínas, las cuales son proteínas que adhieren las células cutáneas entre sí, y con menor frecuencia, a otras proteínas de la piel. Cuando se alteran estas adherencias, la piel se vuelve frágil y puede acumularse líquido entre sus capas y causar la formación de ampollas.
Hay varios tipos de pénfigo, pero los dos principales son:
- el pénfigo vulgar, que suele afectar las mucosas, como el interior de la boca, pero también puede afectar la piel;
- el pénfigo foliáceo, que solo afecta la piel.
No hay cura para el pénfigo, aunque en muchos casos puede controlarse con medicamentos.
¿A quién le puede dar el pénfigo?
Hay ciertos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de tener pénfigo. Estos incluyen:
- Origen étnico. Si bien el pénfigo se presenta en todos los grupos étnicos y raciales, algunos grupos poblacionales tienen un mayor riesgo de presentar ciertos tipos de la enfermedad. Las personas de ascendencia judía (en particular askenazí), de la India, del sureste de Europa o del Oriente Medio son más propensas a tener pénfigo vulgar. Ciertas poblaciones de América del Sur y de Túnez son más propensas a tener pénfigo foliáceo.
- Ubicación geográfica. El pénfigo vulgar es el tipo más frecuente a nivel mundial, pero como se indicó anteriormente, el pénfigo foliáceo es más frecuente en algunos lugares, como ciertas regiones rurales de Brasil y en Túnez.
- Sexo y edad. El pénfigo se presenta en las mujeres con una frecuencia ligeramente mayor que en los hombres, y suele aparecer entre los 50 y los 60 años. En algunas áreas geográficas, los síntomas pueden comenzar en la infancia.
- Genes. Los científicos creen que la mayor incidencia de la enfermedad en ciertos grupos poblacionales se debe a razones genéticas. Por ejemplo, la evidencia indica que ciertas variantes en una familia de genes del sistema inmunitario llamadas HLA están vinculadas a un riesgo más elevado de pénfigo vulgar y de pénfigo foliáceo. También se han vinculado otros genes a un riesgo más elevado de pénfigo. No obstante, aun en estas poblaciones de riesgo más elevado, la incidencia del pénfigo sigue siendo bastante baja, de modo que no se considera al pénfigo como una enfermedad hereditaria que un padre o una madre puede transmitir directamente a un hijo.
- Medicamentos. En muy pocos casos, el pénfigo ha resultado de tomar ciertos medicamentos, como algunos antibióticos y medicamentos para la presión arterial. En el pasado, se ha relacionado el pénfigo con medicamentos que contienen un grupo químico llamado tiol.
- Cáncer. En muy pocas ocasiones, la aparición de un tumor (en particular una neoplasia en un ganglio linfático, las amígdalas o el timo) puede provocar la enfermedad.
Tipos de pénfigo
Hay dos tipos principales de pénfigo, y se clasifican según la capa de piel donde se forman las ampollas y la parte del cuerpo donde aparecen las ampollas. La clase de anticuerpo que ataca las células de la piel también ayuda a determinar el tipo de pénfigo.
Los dos tipos principales del pénfigo son los siguientes:
- El pénfigo vulgar, que es el tipo más común en los Estados Unidos. Se forman ampollas en la boca y otras mucosas, y también pueden formarse en la piel. Se forman dentro de una capa profunda de la epidermis y a menudo son dolorosas. Hay un tipo de la enfermedad que se llama pénfigo vegetante en el que las ampollas se forman principalmente en la ingle y en las axilas o en el cuero cabelludo, donde pueden dejar llagas persistente.
- El pénfigo foliáceo, que ocurre con menor frecuencia y solo afecta la piel. Las ampollas se forman en las capas superiores de la epidermis y pueden causar comezón o dolor.
Otras formas poco frecuentes del pénfigo incluyen las siguientes:
- Pénfigo paraneoplásico. Este tipo se caracteriza por llagas en la boca, en particular en la lengua y los labios, pero también suelen presentarse ampollas o lesiones inflamadas en la piel y otras mucosas. Pueden ocurrir varios problemas pulmonares con este tipo. Las personas que tienen este tipo de la enfermedad suelen tener un tumor, y la enfermedad puede mejorar si el tumor se extrae de forma quirúrgica.
- Pénfigo IgA. Un tipo de anticuerpo llamado IgA causa esta forma de la enfermedad en la que suelen aparecer ampollas o bultos similares a granos en grupos o como anillos en la piel.
- Pénfigo causado por fármacos. Ciertos medicamentos, como algunos antibióticos y medicamentos para la presión arterial, así como los fármacos que contienen un grupo químico llamado tiol, pueden provocar la aparición de ampollas o llagas penfigoides. Las ampollas y las llagas a veces se van cuando se deja de tomar el medicamento.
Síntomas del pénfigo
El síntoma principal del pénfigo son ampollas en la piel y, en algunos casos, las mucosas, como el interior de la boca, la nariz, la garganta, los ojos y los genitales. Las ampollas son frágiles y tienden a reventarse y dejar llagas con costras. Las ampollas en la piel pueden unirse y formar zonas que parecen estar en carne viva, las cuales son susceptibles a infección y exuden grandes cantidades de líquido. Los síntomas pueden variar según cuál sea el tipo de pénfigo.
- Las ampollas del pénfigo vulgar a menudo aparecen en la boca, pero más adelante pueden aparecer en la piel. La piel puede volverse tan frágil que se pela al frotarla con un dedo. Las mucosas como las de la nariz, la garganta, los ojos y los genitales, también pueden verse afectadas. Las ampollas se forman dentro de la capa profunda de la epidermis y suelen ser dolorosas.
- El pénfigo foliáceo solo afecta la piel. Las ampollas a menudo aparecen primero en la cara, el cuero cabelludo, el pecho o la parte superior de la espalda, pero luego pueden extenderse a la piel de otras partes del cuerpo. Las zonas de piel afectadas pueden inflamarse y pelarse en capas o descamarse. Las ampollas se forman en las capas superiores de la epidermis y pueden picar o doler.
Causas del pénfigo
El pénfigo es un trastorno autoinmunitario que ocurre cuando el sistema inmunitario ataca la piel sana. Las moléculas inmunitarias llamadas anticuerpos atacan las proteínas llamadas desmogleínas, que ayudan a adherir las células cutáneas entre sí. Cuando estas adherencias se rompen, la piel se vuelve frágil y puede acumularse líquido entre las capas de las células, lo que causa la formación de ampollas.
En circunstancias normales, el sistema inmunitario protege al cuerpo de infecciones y enfermedades. Las investigaciones indican que factores tanto genéticos como ambientales pueden contribuir a la aparición de la enfermedad. Algo en el entorno puede desencadenar pénfigo en personas predispuestas debido a su composición genética. En casos poco frecuentes, el pénfigo puede estar causado por un tumor o por ciertos medicamentos. Una vez que se presenta la enfermedad, eliminar las posibles causas podría revertir la enfermedad o tal vez no.
