La historia de Ana

Versión PDF de este documento (4.3 MB) La historia de Ana

Fecha de publicación marzo de 2012

Ésta es una historia sobre una niña llamada Ana y cómo ella y su familia aprendieron acerca de las lesiones deportivas y cómo tratarlas. La portada muestra una imagen de Ana, una de toda la familia en un picnic, una de Ana herida y agarrándose la rodilla durante un partido de fútbol, y una de Ana en una cama de hospital con una bolsa de hielo sobre la rodilla.

Los miembros de familia de Ana

En la página siguiente se presentan a los miembros de la familia de la historia: Ana, sus abuelos Juan e Isabel, la tía Elena, el tío Carlos, el tío Tony y los primos Néstor y María, que es una niña pequeña.

Es un hermoso día de verano y la familia se ha reunido en el parque para un picnic. Juan e Isabel ya están preparando la parrilla. Elena está sacando las provisiones del carro, mientras que Carlos lleva la comida a la mesa del picnic. Los niños están contentos y salen corriendo del carro para jugar un partido rápido de fútbol antes de que la comida esté lista. Néstor dice: “Ana, ¿me puedes mostrar la nueva jugada que usaste para ganar el campeonato de tu escuela? ¡Juguemos un partido de fútbol rápido, antes de que esté lista la comida!” Ana pregunta: “Tony, ¿qué dices?” Tony le contesta: “¡Sí, vamos a jugar!” Pero Carlos les recuerda: “Sólo un juego rápido, que ya va estar la comida”.

Ana y los dos muchachos jugando fútbol

Juan e Isabel terminan de alistar la parrilla, mientras Carlos prepara la comida y Elena carga a María. Todos ellos animan a los niños desde la distancia. “Ana, ¡qué buena jugada!”, exclama Elena.

Los niños siguen jugando. Ana corre hacia el arco, que está marcado con dos jarras de agua. Ella se prepara para hacer un gol, mientras Néstor y Tony le animan gritando “¡Vamos prima!” Ana sonríe y exclama: “¡Y ahora para el gol ganador!”

De repente, Tony y Néstor comienzan a correr hacia Ana con Carlos siguiendo justo atrás de ellos. Néstor le grita: “Papá, ¡creo que Ana se lastimó!” Ana no está visible en esta escena, pero se oye su grito de dolor: “¡AAYYY!”

Ana está sentada en el suelo agarrándose la rodilla. Carlos se hinca a su lado, observándola. El resto de la familia se acerca. Ana está gritando, “¡AAYYY, AY, AY! ¡Me duele mucho!” Carlos dice: "Parece que te golpeaste la rodilla bien mal, Ana. ¿Puedes caminar?”

Ana está lastimada en el suelo y la familia la rodea

Ana parece que tiene dolor cuando intenta pararse y poner peso sobre la rodilla. Carlos le sujeta por el brazo, tratando de ayudarla a ponerse de pie. Todos la rodean con caras de preocupación. Ana responde: “No, tío Carlos, ni siquiera me puedo poner de pie sin tu ayuda”.

Mientras la familia sigue mirándolos con preocupación, Carlos la ayuda a levantarse. Elena, que cargaba a María en sus brazos, se la entrega a su abuela Isabel. Carlos le dice: “Debemos llevarte a un doctor enseguida. Néstor, ¡trae hielo! Ayudará a bajar la hinchazón hasta que lleguemos a la sala de emergencias”.

Cargando a Ana, Carlos camina con Elena hacia su camioneta que está en el estacionamiento. El resto de la familia les observa desde atrás. Carlos dice: “Elena y yo llevaremos a Ana a la sala de emergencias. Don Juan y Doña Isabel, por favor recojan todo y llévense a los niños. Néstor y María, obedezcan a sus abuelos”. Isabel responde: “No se preocupen. ¡Apúrense!”

Carlos pone cuidadosamente a Ana en el asiento trasero de la camioneta. Elena espera en el asiento del pasajero. Ana sostiene una bolsa de hielo sobre su rodilla y le pregunta a Carlos: “¿Debo dejarme el hielo puesto en la rodilla todo el tiempo?” Carlos responde: “Sí. Y trata de no mover la pierna, Ana. Te ayudará si descansas la pierna y le pones hielo hasta que lleguemos al hospital. No te preocupes, queda cerca”.

Unas horas después, Ana se encuentra recostada en una cama en la sala de emergencias con la pierna lesionada elevada y una bolsa de hielo sobre la rodilla. Elena y Carlos están de pie junto a la cama de Ana. Todos miran hacia la puerta cuando entra un señor que lleva puesto una bata de médico y dice: “Hola, soy el doctor López. Ana, ¿cómo va la rodilla?” Ana responde: “Mucho mejor, gracias. El hielo me está ayudando mucho”.

El doctor visita a Ana

El Dr. López se inclina hacia Ana, examinando con cuidado la rodilla, mientras los demás miran con atención. El Dr. López dice: “¡Qué bien! Me alegro que tu familia supo qué hacer. Poner la pierna en reposo y usar hielo enseguida puede ayudar a tu lesión”. Ana le contesta: “Sí, mi tío Carlos fue entrenador de fútbol de la secundaria y está acostumbrado a ayudarnos si nos lastimamos”. Carlos pregunta: “¿Cómo está Ana? Espero que no sea una lesión deportiva grave”.

El doctor dice:

  • “Las lesiones deportivas pueden ser desde un esguince o distensión muscular hasta una fractura o dislocación.
  • Algunas lesiones son el resultado de un accidente. Otras se deben a que el entrenamiento no se hizo bien o por no tener el equipo apropiado.
  • Algunas personas se lesionan porque no tienen una buena condición física. Cuando no se hace calentamiento y estiramiento antes de jugar o de hacer otros tipos de ejercicio, es posible lesionarse”.

Ahora Ana se acomoda en la cama y escucha con atención mientras Carlos y el doctor continúan hablando. Carlos pregunta: “Dr. López, ¿qué le pasa a Ana?” El Dr. López responde: “El examen físico de Ana y las pruebas no indican que haya una lesión grave. Pero las pruebas sí muestran que Ana tiene un esguince leve en la rodilla. Por esto, ella va a necesitar tratamiento para ayudar a que su rodilla mejore”.

El Dr. López dice: “Es fácil tratar un esguince en la rodilla y otras lesiones deportivas. Simplemente siga los siguientes pasos en las primeras 48 horas después de que ocurra la lesión:

El Dr. López
  • Descanso: Intente no usar el área lesionada por lo menos por 48 horas. Si tiene una lesión en la pierna, trate de no ponerle peso encima. Tal vez le manden a hacer reposo.
  • Hielo: Ponga una bolsa de hielo sobre el área lesionada lo antes posible. Mantenga el hielo sobre la lesión unos 20 minutos a la vez y hágalo de cuatro a ocho veces al día. Use una bolsa de hielo o una bolsa de plástico llena de hielo triturado y envuelta en una toalla.
  • Compresión: Pregúntele al doctor de su hijo sobre las vendas elásticas, los yesos con colchones de aire, botas especiales y las férulas o tablillas que se pueden utilizar para comprimir una lesión del tobillo, de la rodilla o de la muñeca para bajar la hinchazón.
  • Elevación: Para ayudar a bajar la hinchazón, eleve la parte lesionada para que quede a un nivel más alto que el corazón. Use una almohada para ayudar a elevar la parte lesionada.

Si usted piensa que la lesión podría ser grave, ¡llame a su médico enseguida!”

El Dr. López sonríe mientras le entrega a Ana un folleto que dice “Lesiones deportivas”. El Dr. López explica: “La segunda parte del tratamiento es la rehabilitación. Ana, esto quiere decir que tendrás que hacer algunos ejercicios para asegurarte que el esguince en la rodilla sane bien y pronto. Antes de que te vayas, una de nuestras enfermeras te va a enseñar lo que tienes que hacer. Toma este folleto para que no te olvides qué ejercicios debes realizar”. Mientras que el médico explica esta información a Ana y Carlos, Elena saca un libreta de su bolso para tomar notas.

El Doctor López señalando

El doctor dice:

“Los tratamientos para los esguinces y las distenciones musculares a menudo incluyen ejercicios de rehabilitación.

Estos ejercicios sirven para:

  • reducir la hinchazón
  • prevenir la rigidez
  • mejorar el rango de movimiento
  • devolver la flexibilidad y la fuerza a la articulación.

Hacer los ejercicios de la manera que el médico indica ayuda a que uno pueda volver a sus actividades normales. También ayuda a evitar lesionarse la misma área de nuevo”.

Elena sostiene un lápiz y libreta y le pregunta al doctor: “Dr. López, ¿qué se puede hacer para evitar que este tipo de lesión deportiva vuelva a ocurrir?” Carlos está atrás, escuchando atentamente. El Dr. López responde: “Hay mucho que se puede hacer”.

El doctor dice:

“¡Asegúrese de que los niños hagan diferentes tipos de actividad física todos los días! Cualquier tipo de ejercicio, aun si sólo están jugando, puede ayudar a que los niños estén mejor preparados para participar en los deportes.

Los niños pueden lastimarse haciendo deporte aun si hacen ejercicio todos los días.

Aquí vienen algunas cosas que ayudan a evitar las lesiones:

  • Inscriba a los niños en algún deporte organizado a través de la escuela, los clubes de la comunidad y las áreas de recreo que estén bien cuidadas y mantenidas.
  • Asegúrese que los niños tengan el equipo adecuado para cada deporte y que lo usen siempre. Esto reduce la probabilidad de que sufran una lesión.
  • Haga que los ejercicios de calentamiento y enfriamiento formen parte de la rutina de los niños antes y después de que participen en los deportes. Los ejercicios de calentamiento, como los estiramientos y correr despacio, pueden ayudar a reducir la posibilidad de una distención muscular u otro tipo de lesión cuando se hacen deportes.
  • Asegúrese que los niños beban agua o una bebida deportiva cuando hagan deportes. Anímelos a que tomen líquidos a menudo para mantenerse bien hidratados.

Antes de cualquier actividad física o deporte, es importante que los padres, los entrenadores y otras personas encargadas de cuidarlos estén seguros que los niños:

  • Estén en buena condición física para hacer el deporte.
  • Hayan recibido un chequeo médico antes de hacer cualquier deporte.
  • Sigan las reglas del juego.
  • Usen equipo que les proteja, les quede bien y sea apropiado para el deporte que estén haciendo.
  • Sepan cómo usar el equipo correctamente.
  • No jueguen cuando estén muy cansados o les duele algo”.

Elena termina de tomar notas y dice: “¡Gracias, Dr. López! Me alegro de saber que hay muchas cosas que se pueden hacer para prevenir las lesiones deportivas”. él responde: “Así es. Y puedes compartir esta información con tu familia y amigos. Antes de salir del cuarto, el Dr. López dice: ¡Cuídate, Ana! Fue un placer conocerlos a todos”.

Minutos después, la enfermera entra al cuarto con las muletas para Ana. Ella dice: “Ana, te tengo buenas noticias. El Dr. López dice que te puedes ir a casa en cuanto terminemos de enseñarte los ejercicios que debes hacer”. Ana alza los brazos mostrando su alegría y dice: “¡Qué bueno!” Elena y Carlos sonríen con ella.

Ana recibe buenas noticias—puede regresar a casa

Seis semanas después, todos están en el patio de atrás de la casa de Isabel disfrutando de un lindo día. Carlos y Elena ayudan a Juan con el trabajo del jardín, mientras que Isabel vigila a María que esta jugando en el corral infantil. Tony, Néstor y Ana se pasan el balón de fútbol entre sí usando las rodillas. Néstor dice: “Me alegro que el doctor te dejó jugar fútbol con nosotros otra vez. ¡No era lo mismo sin ti!”

Tony está de acuerdo: “Yo también me alegro. ¿Jugamos?” Ana duda un momento y luego exclama: “¿Saben qué? ¡Casi nos olvidamos de hacer los ejercicios de calentamiento y de estiramiento!”

Carlos dice: “Todos tienen que hacer sus ejercicios de calentamiento y de estiramiento. ¡Lo último que queremos es pasar otro día tan lindo en la sala de emergencias!” Todos responden riendo: “Ja, ja, ja, ja”.

Todos se ríen juntos

Ana, Néstor y Tony hacen sus ejercicios favoritos de calentamiento sobre el césped en el patio de atrás de la casa de Isabel. Ana trota en su sitio, Néstor hace saltos de tijera y Tony salta la cuerda. Ana dice: “Para aprender más sobre mis ejercicios de calentamiento y de estiramiento favoritos, mira la lista de fuentes de información a continuación”.

Las fuentes de información en inglés son:

Ana y los dos muchachos jugando fútbol

BAM! Body and Mind

www.bam.gov

Consejo Presidencial de Actividad Física, Deportes y Nutrición

www.fitness.gov

En la escena final, Ana, Néstor y Tony están corriendo en el patio de atrás de la casa de Isabel, pateando un balón de fútbol. Debajo de la imagen, el texto dice lo siguiente:

Asegúrate que siempre:

  • hagas ejercicios de calentamiento antes de jugar
  • tomes suficientes líquidos mientras juegas
  • pares de jugar si te sientes cansado o débil
  • haya un adulto presente mientras juegas deportes

Términos importantes

Dislocación: cuando la unión de los dos huesos que forman una articulación se separa.

Fractura: es cuando se rompe una parte del hueso. Puede ocurrir: 1) por una sola lesión rápida (fractura aguda) o 2) debido a esfuerzos repetidos sobre el hueso a lo largo del tiempo (fractura por sobrecarga). Fracturarse un hueso es lo mismo que romperse un hueso.

Rehabilitación: es un programa de ejercicios hecho para que la parte del cuerpo lesionada vuelva a funcionar de forma normal.

Esguince: es un alargamiento o desgarre de un ligamento. El ligamento es la banda de tejido que conecta el final de un hueso con otro.

Distención muscular: es una torcedura, estirón o desgarro de un músculo o tendón. Un tendón es una cuerda de tejido que conecta el músculo al hueso.

Para más información sobre las lesiones de deportivas y otras enfermedades relacionadas, comuníquese con el:

Centro Nacional de Distribución de Información del Instituto Nacional de Artritis
y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel (NIAMS, por sus siglas en inglés)
Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés)

1 AMS Circle
Bethesda,  MD 20892-3675
Teléfono: 301-495-4484
Llame gratis: 877-22-NIAMS (877-226-4267)
TTY: 301-565-2966
Fax: 301-718-6366
Correo electrónico: NIAMSinfo@mail.nih.gov
Sitio Web: http://www.niams.nih.gov

Publicación de NIH No. 10-7525S

Ofrecemos algunas de nuestras publicaciones en español en formato impreso. Para solicitar ejemplares por correo, use el formulario electrónico.